Arrecia la resistencia
ante mi avance impetuoso;
fortalezco mi conciencia
ante su ataque alevoso.
Imperturbable,me afianzo,
concentrada en mi horizonte;
de a un paso por vez,avanzo,
ya no hay fuerza que me atonte.
Ni tonta ni temerosa
como he sido en el pasado;
cuando la maldad me acosa,
respondo con justo enfado.
A mi coraje y firmeza
lo llaman altanería;
envidian la fortaleza,
la confianza y la alegría.
No me importa lo que digan
los de malvada intención;
son muchos los que me abrigan
con sincero corazón.
Beatriz Villar (10-2-2011)

No hay comentarios:
Publicar un comentario